
Patricia Monchietti marcó un hito para el arbitraje sudamericano al convertirse en la primera oficial de la región en integrar el equipo de reglas del Augusta National Women’s Amateur. Con dos décadas de experiencia y una trayectoria consolidada en el PGA Tour Américas, la participación de la argentina no solo representa un logro personal, sino también un avance significativo para la presencia sudamericana en los grandes escenarios del golf mundial.
La invitación llegó en la víspera de Navidad: “Se comunicaron conmigo el 23 de diciembre, un día que nunca más voy a olvidar… (Risas). Cabía la posibilidad, pero cuando te lo anuncian te emocionas mucho. Yo no conocía Augusta, así que fue lindo en ese momento saber que pronto iba a estar allá”. Su experiencia previa en eventos de alto nivel, como el AIG Women’s Open 2022, ya anticipaba su proyección internacional.
“Creo que fue algo muy importante para mi carrera, y una señal de que el arbitraje de golf en la región lo estamos haciendo bien. Cada vez estamos teniendo mayor presencia en grandes torneos”. Esa lectura refuerza el crecimiento sostenido del arbitraje sudamericano en competencias de primer nivel.
Dentro del equipo de reglas, la argentina desempeñó el rol de “rover”, una función clave en la dinámica del torneo: “Éramos un equipo de 20 árbitros y cada uno tenía funciones específicas durante la semana. Yo hice las veces de ‘rover’, nosotros no tenemos un lugar específico, y nos ocupamos de gestionar el ritmo de juego”.
Las dos primeras rondas se disputaron en el Champions Retreat Golf Club, mientras que la jornada final —junto a una ronda de práctica— tuvo lugar en el legendario Augusta National Golf Club. La experiencia fue impactante para Monchietti: “Llegamos al lugar y todo estaba impecable, perfectamente marcado y delimitado. La verdad es que son lugares que te parecen casi perfectos”.
Uno de los momentos más significativos de la semana fue la consagración de la colombiana María José Marín, un logro que tuvo un significado especial: “Cuando uno arbitra se es imparcial, pero al saber que la chica es de la región uno se pone contento. También me tocó verla ganar el Women’s Amateur Latin America en México el año pasado y es inevitable sentirse feliz, además que veía a sus padres caminando junto a ella, muy nerviosos en cada tiro…”, relató.
Más allá de lo deportivo, la experiencia dejó aprendizajes profundos sobre el ejercicio del arbitraje: “El arte de arbitrar, tener el conocimiento claro y el método de transmitirlo al jugador, que cuando te llama es porque está en problemas… Eso te lo da la experiencia. Sin dudas que poder asistir a grandes torneos y participar del staff de reglas te deja muchos aprendizajes que a la larga podrás aplicar en los torneos locales que arbitres, o en mi caso particular, en el PGA Tour Américas, en el que trabajo todo el año”.
En paralelo, destacó el crecimiento de las oficiales mujeres en Sudamérica: “Cada vez hay mejores torneos, mejores jugadoras y una mayor visibilidad para nosotras. Con los años, en el Latin America Amateur Championship, obtuvimos presencia femenina en el staff de reglas y en el último WALA éramos cuatro oficiales mujeres. Tenemos varios buenos ejemplos en la región como Magdalena Villar o la colombiana Carolina León, quienes han representado a la región en majors y grandes campeonatos”.
Al hacer un balance de su paso por Augusta, Monchietti pone el foco en los detalles: “Está todo muy perfecto, no se les escapa nada. Los campos son de una perfección… Lo cercanos que son, los members te hacen sentir muy bien y valoran tu trabajo”. Y al resumir la experiencia en una frase, no deja dudas sobre su dimensión: “Sueño y perfección, un sueño cumplido que me hubieran llamado para arbitrar en un lugar tan icónico en el golf como Augusta National”.
