
El colombiano Nicolás Echavarría firmó una de las semanas más sólidas de su carrera al quedarse con el Cognizant Classic in the Palm Beaches, disputado en el exigente PGA National Resort (The Champion Course), un campo reconocido por su icónico “Bear Trap” y sus cierres bajo máxima presión.
Echavarría completó el torneo con un acumulado de 267 golpes (-17) tras reportar parciales de 63, 72, 66 y 66, mostrando consistencia de principio a fin y controlando los momentos críticos del fin de semana.
El oriundo de Medellín arrancó este domingo con el tablero apretado y batallando con varios nombres que poseían opciones reales. Echavarría comenzó firme, apostando por juego arriesgado desde el tee aunque con precisión con hierros, logrando birdies en las banderas del 3 y 4, evitando errores en los hoyos más expuestos al viento.
En el tramo medio de la vuelta encontró el impulso necesario con birdies clave al 8 y 10, que le permitieron meterse de lleno en la pelea por el campeonato. Ya en el siempre desafiante cierre del PGA National —especialmente del 15 al 17— mantuvo la calma, aunque el último birdie en el 17 no estuvo exento de suspenso, salvándose de ir al agua por pocos centímetros, y luego aprovechó con un putt firme a 10 pies del hoyo, que prácticamente le aseguró la victoria.
Su 66 final (segundo consecutivo) llegó en el momento clave para la gestión emocional: mientras algunos perseguidores cedían golpes en los hoyos decisivos, como Shane Lowry con dos dobles bogeys en el 16 y 17, el colombiano sostuvo la ventaja y cerró con autoridad para asegurar el título por dos impactos.
Este triunfo representa la tercera victoria de Echavarría en el PGA Tour, consolidando una evolución sostenida desde su irrupción en la gira, en la que aseguró su permanencia por dos temporadas más (hasta 2028), además de su invitación a los próximos cuatro majors: el Masters, el PGA Championship, el U.S. Open y el Open Championship.
Su primer título llegó en 2023 en el Puerto Rico Open, tras una semana de enorme precisión con el putter, donde demostró capacidad para cerrar torneos bajo presión, con score de -21 para el campeonato, y así asegurar su tarjeta en el circuito. Aquella victoria lo posicionó como una de las figuras emergentes latinoamericanas.
Luego vendría la victoria en el Zozo Championship de 2024, la segunda consagración en el PGA Tour, esta vez en Japón, con la que confirmó que no se trataba de un golpe aislado: fue un torneo donde lideró estadísticas de greens en regulación y mostró madurez táctica, dando un salto de calidad en escenarios de mayor exigencia, imponiéndose en -20 para el campeonato.
Ahora, con el Cognizant Classic, Echavarría no solo suma un nuevo trofeo, sino que lo hace en un campo históricamente complejo, el más difícil de la temporada regular del PGA Tour, y en el que previamente había ganado su compatriota Camilo Villegas, con ocasión del Honda Classic de 2010.
A sus 30 años, el colombiano atraviesa el momento más sólido de su carrera profesional. Y lo más importante: no luce como un techo alcanzado, sino como una plataforma para aspirar a objetivos mayores dentro del PGA Tour.
